Este portfolio empezó como una plantilla estándar de Astro. Funcionaba, pero se veía exactamente como lo que era.
La reconstrucción se hizo en cuatro etapas: modernizar las herramientas, definir un lenguaje de diseño, reconstruir cada componente sobre ese lenguaje y, por último, agregar las funciones que un portfolio realmente necesita — filtros, un formulario de contacto y la página que estás leyendo.
La idea guía fue “juego de manos”: un lienzo editorial oscuro, un único acento cálido y movimiento que revela el contenido como el giro de una carta. Deliberado, nunca estridente.